el foie gras puede serético y gastroecológico

El foie gras que lucha contra el maltrato animal

Las ocas de las que se obtiene crecen y se alimentan en libertad, con el amor y cariño de sus cuidadores.

Eduardo de Sousa es el granjero español que hace el mejor foie gras del mundo. Así lo certifican todos los expertos en gastronomía que lo prueban y quedan maravillados con su sabor y textura. Lo que diferencia este foie gras de otros es el afecto y los mimos que le da a sus ocas.

De Sousa cría a sus gansos en libertad y jamás los fuerza a comer. Las técnicas utilizadas por este granjero español poco tienen que ver con las abusivas y carentes de principios que utiliza la industria del foie gras.

En Francia, sondan y alimentan a la fuerza a los gansos para obtener la grasa de sus hígados hipertrofiados. Les obligan a ingerir kilos y kilos de maíz para conseguir la grasa de sus hígados, que llegan a alcanzar los 2 kilos de peso. Una práctica nada ética que ha llevado a prohibir la producción de foie gras en países como Alemania, Italia, Austria o Gran Bretaña entre otros.

Sin embargo, el que elabora de Sousa es completamente respetuoso con la naturaleza y con las ocas de las que lo obtiene. Estas comen cuando tienen hambre y viven felices. Pasean y descansan a su libre albedrío por los campos que rodean la pequeña granja.

Utilizando estos métodos su producción es mucho más limitada que la de cualquier empresa francesa dedicada a la elaboración de foie gras. Pero sus productos son tan codiciados que ya ha vendido todo el que pueda producir en los próximos años.

Por eso, en declaraciones al diario El Mundo, no duda en animar a otros granjeros a sumarse a la producción de foie gras ético. «Hay mercado para todos», afirma insistiendo en que lo primero siempre ha de ser la felicidad de los gansos.

El foie de Sousa saltó a la fama cuando el afamado chef norteamericano Dan Barber habló sobre él en un libro dedicado a la comida del futuro, The third plate: field notes on the future of food. Luego, Barber se lo dio a probar al presidente de los Estados Unidos Barack Obama y la fama de este granjero de la dehesa extremeña creció aún más.

Desde entonces, todo han sido reconocimientos para este ganadero que practica la gastroecología y es un firme defensor de los derechos de los animales.