Los animales ya son «seres sintientes» para la legislación española

Desde este mes de diciembre de 2021, los animales dejan de ser considerados seres inanimados por legislación española. Así, abandonan su estatus de «cosas» para ser considerados seres sintientes. De esta forma, el bienestar de los animales se equipara al de resto de miembros de la familia.

Si quieres saber más sobre las implicaciones de esta triple reforma legal y el largo camino que ha llevado hasta ella, no dejes de leer.

La descosificación de los animales

Para llegar a esta reforma legal que reconoce a los animales como seres sintientes, ha sido necesario un proceso de 4 años y una triple reforma legal: del Código Civil, de la Ley Hipotecaria y de la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre el régimen jurídico de los animales.

El hecho de que los animales son seres con sensibilidad y derechos que deben protegerse ya estaba contemplado desde 2003 en el derecho comunitario, en leyes administrativas de las comunidades autónomas y en el Código Penal. Pero todavía faltaba un reconocimiento mayor, para que el Código Civil soportara también soportara, como norma básica, los derechos de los animales.

Han hecho falta 4 años desde que se presentó la propuesta en las Cortes para aprobar la nueva ley del régimen jurídico de los animales.

Las implicaciones del nuevo régimen jurídico de los animales

A efectos jurídicos, los cambios en Código Civil, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento tendrán efecto a la hora de dirimir la custodia de las mascotas en caso de divorcio de un matrimonio o en la ruptura de una pareja de hecho. Y prevé situaciones como régimen de visitas o pensión alimenticia.

También podrá suponer limitaciones para la custodia de los hijos en casos de antecedentes por ejercer violencia física sobre un animal o psicológica. Ya que se plantea que una persona capaz de infligir cualquier tipo de maltrato a un animal, es una persona predispuesta a un comportamiento violento.

Por otro lado, los animales dejan de ser «bienes» embargables en el caso de impago de préstamos o hipotecas. Además, este nuevo régimen jurídico pauta las acciones ante situaciones de maltrato o abandono animal.

Todo ello supone un paso más para dejar atrás una visión especista que colocaba a las personas por encima del resto de seres vivos.